Why fit in when you were born to stand out?" - Dr. Seuss
Hace 4 años mi corazón sabía que algo atípico estaba pasando, me sentía desesperada, perdida, confundida y hasta cierto punto paranoica. Un año después cerramos un ciclo inundados en angustia, incertidumbres y muertos de miedo, pero con mucha fe, mucha esperanza y más unidos que nunca.
Estos años han sido un verdadero juego de prueba y error, de insomnio perpetuo; un arte en la planeación y anticipación, una maestría en improvisación y adaptación. En resumen, estos años han sido un freno arrebatado que ha puesto en pausa nuestros egos e individualismos, para darnos la mejor lección de vida y humildad: mantener intacta nuestra capacidad de maravillarnos por cada paso, cada logro, cada mirada, cada instante, cada todo...una bendición donde cada día es una oportunidad para seguir aprendiendo y para seguir celebrando la diversidad (en nuestro caso la neurodiversidad) y el amor en su más fina expresión.
Detrás de esta etapa, hay muchas personas cuyo apoyo ha sido toral para que nuestro niño brille tan espectacularmente. Familiares, terapeutas, maestrxs, amigxs, colegas y toda una red de apoyo que ha llegado a nosotros como bálsamo de aire fresco y otras tantas como balsa auxiliadora.
Hoy como hace 4 años, mi corazón vuelve a llenarse de un silencioso convencimiento, solo que hoy ya no hay miedo sino certeza y confianza de que todo estará bien.
A, terminaste esta etapa de tu vida tal como la iniciaste: atípica y simbólicamente (no cualquiera nace con luna llena azul a las 37 semanas, el primer día del mes, con un parto natural de media hora y totalmente libre de drogas porque además tenías prisa..ah y con 3 vueltas al cordón umbilical porque al parecer te gustan los retos). Decidiste qué hacer y cómo hacerlo, eligiendo tu playera de Superman para renunciar a la toga y al birrete ya que, después de todo, cierras este ciclo como un verdadero superhéroe...nuestro superhéroe. A, gracias por ser el maestro mientras jugabas a ser el aprendiz.
Comments
Post a Comment